Casi todo el mundo arranca esta pregunta del lado equivocado: "tengo $X, ¿alcanza?". El problema es que un presupuesto cualquiera, mal calculado, no te dice nada — podés gastar poco y no mover la aguja, o gastar de más sin saber si te conviene.
La forma correcta es al revés: partís del resultado que querés y volvés hacia atrás hasta el presupuesto. Te muestro la lógica y después la calculás con tus propios números.
Pensá el presupuesto al revés
Del objetivo al presupuesto, no al revés.
Todo presupuesto de Google Ads se sostiene sobre cuatro números. Si conocés tres, el cuarto sale solo:
- Cuántos clientes querés sumar al mes. Tu meta, concreta.
- Tu tasa de cierre. De cada consulta que llega, cuántas terminan comprando.
- El costo por consulta (CPL). Lo que cuesta que alguien te escriba.
- El valor de un cliente. Para saber si el número final cierra.
Con esos cuatro datos, el presupuesto deja de ser una corazonada. Por ejemplo: si querés 10 clientes, cerrás 1 de cada 4 consultas (25%) y cada consulta cuesta US$8, necesitás 40 consultas → US$320 al mes. Cambiá cualquiera de esos números y mirá qué pasa:
El insight que más sorprende: subir la tasa de cierre baja el presupuesto más rápido que abaratar el CPL. Mejorar cómo atendés y hacés seguimiento suele rendir más que pelear cada centavo del click. (Por eso insisto tanto con el CRM y la landing.)
¿Cuánto cuesta una consulta en tu rubro?
El CPL no es igual para todos. Mientras más competido el rubro, más caro el click.
No hay un CPL universal — depende de cuánta competencia puje por las mismas búsquedas. Esta referencia relativa te ayuda a poner el slider en un valor realista para tu caso:
Estos son valores orientativos y relativos, no precios fijos. El CPL real depende de tu zona, la calidad de tus anuncios y tu Quality Score. La única forma de saber el tuyo es medir — pero esto te da un punto de partida sano.
El mínimo viable para que Google Ads funcione
Existe un piso. Por debajo de cierto presupuesto, Google no junta datos suficientes para optimizar y la campaña nunca "aprende". Mi regla práctica:
- Necesitás bancar al menos 15-20 consultas por mes para que el algoritmo tenga señal. Con menos, vas a ciegas.
- Calculá para 60-90 días, no para una semana. Las primeras 2-3 semanas son de aprendizaje: el costo arranca más alto y baja a medida que la campaña madura.
- Dejá un 20% de colchón. Para testear anuncios y palabras sin tocar el núcleo que ya funciona.
3 errores que inflan tu presupuesto sin que lo notes
- Mandar el tráfico al inicio de tu web. Pagás el click y lo perdés en una página que no pide la acción. Una landing dedicada puede duplicar el cierre con el mismo gasto.
- No medir conversiones. Sin conversiones cargadas, Google optimiza por clicks, no por clientes. Es como manejar de noche sin luces.
- No tener quién conteste rápido. Una consulta que tarda horas en respuesta es plata tirada. El CRM existe para esto.
Estos tres no son de "configuración de campaña" — son del sistema alrededor. Y son, casi siempre, los que separan a quien dice "Google Ads no me funcionó" de quien escala.